Hechizo para la Depresión
La depresión es una enfermedad que debe ser atendida por un especialista. No siempre se presenta igual; no es lo mismo estar decaído durante una semana, especialmente si has tenido un problema o una molestia, que ir perdiendo gradualmente interés en todo, vitalidad, alegría, ya sea como resultado de una prueba que has tenido que hacer o sin razón aparente.
Por regla general, se diría que si una persona no supera un estado depresivo en un mes, es aconsejable consultar a un médico o, mejor aún, a un psicólogo. Esto es importante porque la depresión puede hacerse crónica y, aunque haya una ligera mejoría, no termina siendo un bienestar real.
Muchos piensan, erróneamente, que salir y distraerse arregla este trastorno, pero quien lo sufre sabe bien que lo que menos apetece es divertirse; las cosas que antes causaban placer, en el momento de la depresión ya no interesan en absoluto.
La depresión es una crisis, una señal interna de que algo va mal en la vida de una persona, que debe analizarse y buscar un cambio.
Probablemente llevará tiempo descubrir qué es lo que, en el inconsciente, está firmemente arraigado, y por esta razón recomendamos la ayuda de un terapeuta.
Este ritual sirve para aliviar los efectos de la depresión y, como se ha dicho muchas veces, no reemplaza en absoluto el trabajo de un psicólogo. Es, por decirlo así, similar a un analgésico: atenúa el dolor, sí, pero no cura.
• Respira profundamente varias veces y relaja los hombros, cabeza, brazos y cuello. Mantén la mente en blanco por unos momentos.
• Imagina que has sido objeto de muchas injusticias por otros.
• Adopta, sin miedo, una actitud de resentimiento y recriminación hacia personas conocidas. Trata de visualizar, hasta en el más mínimo detalle, los agravios recibidos, aunque parezcan tontos o triviales (por ejemplo: llegó cargado del supermercado y el vecino no pudo sostener la puerta).
• Escribe a cada una de esas personas lo que te ha molestado. Reclama su falta y, si es grave, enójate por ello.
• Cuando no quede ningún agravio por recordar, cuenta cuántos has listado y toma una lenteja por cada uno, separándolas del resto.
• Quema el papel sobre la vela y, cuando hayas terminado, apágala.
• Ata la cinta en la muñeca izquierda con cinco nudos, mientras recitas la oración.
• Lleva las lentejas separadas a una intersección de caminos o calles y las arroja sobre tu hombro izquierdo hacia atrás.
• Aléjate del lugar sin mirar atrás.
• No salgas el resto del día.
Aquí concluye este hechizo para la depresión, por favor compártelo con tus amigos si lo encuentras útil.
Por regla general, se diría que si una persona no supera un estado depresivo en un mes, es aconsejable consultar a un médico o, mejor aún, a un psicólogo. Esto es importante porque la depresión puede hacerse crónica y, aunque haya una ligera mejoría, no termina siendo un bienestar real.
Muchos piensan, erróneamente, que salir y distraerse arregla este trastorno, pero quien lo sufre sabe bien que lo que menos apetece es divertirse; las cosas que antes causaban placer, en el momento de la depresión ya no interesan en absoluto.
La depresión es una crisis, una señal interna de que algo va mal en la vida de una persona, que debe analizarse y buscar un cambio.Probablemente llevará tiempo descubrir qué es lo que, en el inconsciente, está firmemente arraigado, y por esta razón recomendamos la ayuda de un terapeuta.
Este ritual sirve para aliviar los efectos de la depresión y, como se ha dicho muchas veces, no reemplaza en absoluto el trabajo de un psicólogo. Es, por decirlo así, similar a un analgésico: atenúa el dolor, sí, pero no cura.
Cómo hacer un Hechizo para la Depresión
Lo que necesitas:- Un cono o varita de incienso de pachulí
- Un lápiz o bolígrafo
- Una vela violeta
- Una cinta violeta de aproximadamente 15 cm
- Un puñado de lentejas
Ritual para la depresión
• Enciende el cono de incienso.• Respira profundamente varias veces y relaja los hombros, cabeza, brazos y cuello. Mantén la mente en blanco por unos momentos.
• Imagina que has sido objeto de muchas injusticias por otros.
• Adopta, sin miedo, una actitud de resentimiento y recriminación hacia personas conocidas. Trata de visualizar, hasta en el más mínimo detalle, los agravios recibidos, aunque parezcan tontos o triviales (por ejemplo: llegó cargado del supermercado y el vecino no pudo sostener la puerta).
• Escribe a cada una de esas personas lo que te ha molestado. Reclama su falta y, si es grave, enójate por ello.
• Cuando no quede ningún agravio por recordar, cuenta cuántos has listado y toma una lenteja por cada uno, separándolas del resto.
• Quema el papel sobre la vela y, cuando hayas terminado, apágala.
• Ata la cinta en la muñeca izquierda con cinco nudos, mientras recitas la oración.
• Lleva las lentejas separadas a una intersección de caminos o calles y las arroja sobre tu hombro izquierdo hacia atrás.
• Aléjate del lugar sin mirar atrás.
• No salgas el resto del día.
Aquí concluye este hechizo para la depresión, por favor compártelo con tus amigos si lo encuentras útil.




